La anestesia para el parto

Desde la confirmación del embarazo, hay varias preguntas que las mujeres embarazadas se hacen, sobre todo la primera vez. Algunos, sin embargo, pueden ser fácilmente contestados con una buena charla con un experto. Este es el caso de la anestesia para el parto. Existen varias técnicas y direcciones, y ninguno mejor que el anestesiólogo de las mujeres embarazadas para explicar cómo todo el proceso de la anestesia funciona, y cuáles son las indicaciones para cada caso.

La anestesia regional, entre los que se destacan los bloques neuroaxial (epidural, espinal y combinado espinal-epidural) son los más utilizados, explica la Sociedad Científica de Anestesiología del Estado de São Paulo (SAESP) y la Comisión de la Sociedad de Anestesia Obstétrica Brasileña de Anestesiología (SBA). Una anestesia correctamente efectuada, es capaz de suprimir completamente el dolor de cualquier etapa evolutiva de trabajo, incluso en el parto normal.

“El parto normal con el uso de técnicas apropiadas para la analgesia espinal, tiene muchas ventajas para la madre y el recién nacido”, dicen los especialistas.

Además, explican, la anestesia materna reduce la sobrecarga cardiaca, que puede llegar a ser muy intensa en la progresión del trabajo de parto.

“Mediante la aplicación de la anestesia, la reducción de la liberación de catecolaminas y otras hormonas y sustancias relacionadas con el estrés y el dolor, lo que se refleja positivamente en el feto y que contribuye al mantenimiento de un flujo adecuado uteroplacentario”.
Los avances en la anestesia

Un hito reciente en anestesiología es que ha habido varios estudios favorables en la proliferación del uso de opioides en los años 90, lo que permite una reducción significativa de la concentración y la dosis de anestésicos.

“Estos medicamentos hacen posible la abolición de la pena, pero mantienen el tono motor y el equilibrio necesario para un buen desarrollo del trabajo de parto”, explica el anestesiólogo.
Mitos y verdades
Un error muy común es pensar que la anestesia puede afectar la dilatación del cuello del útero durante el parto.

“Si se realiza correctamente, con fármacos en cantidades y las concentraciones óptimas, la anestesia regional interfiere mínimamente e incluso a veces es beneficiosa en el desarrollo de la dilatación cervical. Así, se produce una disminución significativa de la fuerza motriz, manteniendo al mismo tiempo la capacidad de la madre para actuar de forma proactiva para el feto hasta el nacimiento de los esfuerzos expulsivos”.

De Prevención de Riesgos
A pesar de los beneficios de la epidural, existen algunas contraindicaciones. Las mujeres que tienen enfermedades congénitas o adquiridas de la coagulación, o que sufren de enfermedades cardíacas y algunas enfermedades neurológicas no deben someterse a este procedimiento anestésico. En estos casos, es necesario utilizar métodos alternativos de analgesia, tales como técnicas sistémicos, a fin de no privar de alivio del dolor.

Las complicaciones de la anestesia, aunque raras, pueden suceder. Por lo tanto, la anestesia debe ser realizada por un médico anestesiólogo que está debidamente capacitado para el procedimiento. Además, tener el equipo necesario para la analgesia y la vigilancia de la madre y el feto es esencial para identificar y tratar rápidamente cualquier complicación.

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